Elegir cerámica no es solo una cuestión estética. Cada estancia tiene exigencias técnicas concretas que influyen directamente en la durabilidad, seguridad y mantenimiento del material. Conocerlas evita errores habituales y garantiza un resultado óptimo a largo plazo.
Cerámica para baños
En zonas húmedas es imprescindible priorizar:
- Baja absorción de agua
- Superficies antideslizantes en suelos
- Facilidad de limpieza
El gres porcelánico es hoy la opción más utilizada por su resistencia y versatilidad, tanto en suelo como en paredes.
Cerámica para cocinas
La cocina exige materiales:
- Resistentes a manchas y productos de limpieza
- Fáciles de mantener
- Con buena resistencia térmica
Los revestimientos rectificados y de gran formato permiten menos juntas y un acabado más limpio y actual.
Cerámica para salones y zonas comunes
Aquí entran en juego:
- Resistencia al tránsito
- Continuidad visual
- Sensación de amplitud
Los porcelánicos imitación madera, piedra o cemento son una solución muy demandada en proyectos actuales.
Exteriores
Para terrazas o zonas exteriores es fundamental:
- Resistencia a heladas
- Clasificación antideslizante adecuada
- Durabilidad frente a cambios térmicos